domingo, junio 05, 2005

Generación dormida

Por Bárbara Limoncelli (Buenos Aires, Argentina)

Tengo 5 amigos medicados, todos tienen menos de 32 años. No entiendo que está pasando, ¿hacia dónde vamos?, ¿qué podremos construir con una sociedad medicada, con una juventud controlada con fármacos?

Ahogo, pecho oprimido, dificultad para respirar, desmayos, convulsiones, son todas experiencias previas a un ataque de pánico. Yo me pregunto, ¿estamos ante una moda? Si sólo fuera un término de moda, pero lamentablemente envuelve una patología, un síntoma. Desde hace 5 años lo que más escucho es: Diego, mi amigo de la infancia, 30 años, medicado; mi primo Martín, 25 años, medicado; mi ex compañera de facultad, Alejandra, 29 años, medicada; todos consumiendo un psicofármaco para calmarse, para bajar ansiedades, para equilibrarse. Todos ellos, de más esta decir, sin ningún problema neurológico. ¿No habrá otra opción? ¿No habrá otra alternativa?

La psiquiatría define al ataque de pánico como la respuesta de alarma de nuestro organismo ante el peligro y la respuesta que los especialistas dan, en la mayoría de los casos, es: Rivotril o sus derivados. En Estados Unidos hay 8 millones de niños menores a 12 años medicados, y nosotros que siempre imitamos lo peor de los demás, vamos por una cifra tan o más alarmante que esa. ¿No habrá otra opción? O, tal vez, pensar otra alternativa implique trabajo interno, conocernos, controlarlos, aprender a vivir de otra manera, ¿por qué buscamos la solución rápida?, instantánea, la que en horas con una pastillita nos equilibra.

No quiero detenerme a hablar de la llamada mafia de los laboratorios, todos sabemos que somos conejitos de indias de otros que prueban sus invenciones en nosotros y una vez que encuentran lo más apto, comienza una lucha de precios inalcanzables que se convierten muchas veces, en necesarios pero imposibles, la mayoría de las veces yo dudo que sean necesarios. Creo que estamos en una sociedad sobre medicada, auto medicada.

¿Qué es lo que pasa con la juventud que necesita una pastilla para sobrellevar el día a día?, ¿qué es lo que nos espera en un futuro si contamos con una generación dormida?. Perdimos una generación de dirigentes por una guerra, una guerra que se llevo 30.000 personas que hoy deberían estar, quizá, llevando las riendas de nuestro país. Qué ocurrirá si esto continúa y una nueva pero diferente guerra deja dormida a una generación. Espero que el futuro no nos encuentre con otro genocidio generacional.