lunes, junio 27, 2005

Algo sobre ella

Por Kari López
Buenos Aires, Argentina
karilopez@uolsinectis.com.ar

Ella cree en el poder de las palabras; en la magia del lenguaje; en esa innegable necesidad de expresarse y de comunicar. ¨ ¿Hay algo más maravilloso que eso?¨, se pregunta. Ella no entiende que la vida en sí sea de otra manera; cierra los ojos y sólo encuentra una única vocación.

Pensó, primero, en ser abogada. Y luego, los hilos del destino la condujeron hacia un concurso literario que le cambió la senda. Ya lejos del mundillo de las leyes otro era el universo que le despertó curiosidad: el de las palabras y su conjunto; allí donde las oraciones sumadas con comas y puntos podían contar historias, reales o no; o conformarse en ensayos, discursos, descripciones, y en tantas variantes como uno pudiera imaginar. Un lugar desde donde poder trazar las emociones, acercarse a los demás, pintar una acuarela del alma y ser, uno mismo, un artesano de la palabra.

Si uno es su biografía; ella prefiere pensar que, en realidad, ella es lo que desea ser; lo que todavía no pudo, porque cree que su tiempo aún ha llegado, que lo mejor estará entonces por venir.

Karina es esa clase de persona apasionada por lo que le gusta. Idealista, soñadora; graciosamente dispersa, comprometida con sus afectos, pero a veces débil, demasiado sensible. Karina sufre porque entiende que tiene muchas cuentas pendientes, que muchas veces no tuvo la voluntad suficiente para superar las pruebas que le impuso el camino, que se extravió en algunos laberintos y que fue más fácil no reconocer que lo que hacía no era suficiente. Pero hoy se sabe fuerte y con la energía para dar batalla. No hay éxitos sin esfuerzos, se dice siempre. Es una cuestión de voluntad, se repite cada mañana. Y lo cree firmemente.

Uno pensaría que pareciera ser la tristeza lo que motiva sus escritos; que eso la impulsa a dibujar sobre el papel sus pensamientos; uno desearía que fueran otros los temas; como adivinando cierta soledad. Pero no asumirlo es, para ella, negar lo que es real; a cada uno le toca lo que le toca; y hay que vivirlo de la mejor manera posible. Así es Karina, lo que pasó ahí queda, cada vez que giremos el cuello estará, pero siempre para recordarnos que lo vivido es sólo eso, lo pasado y que en todo caso, lo que viene dependerá de nosotros.

Hoy, Karina sueña con llegar a ser a una periodista de algún medio gráfico que la abrigue, que la transforme, que la mejore; sabe que es un largo y difícil camino, pero ¿qué es uno sin sueños? Entonces ahí ella, buscando, anhelando, sonriendo, empujando. Trabajando para ser cada día mejor, para gritar en la meta que pudo conseguirlo, y disfrutarlo; disfrutarlo mucho.