viernes, mayo 27, 2005

Sola

Por Karina López (Ituzaingó, Provincia de Buenos Aires, Argentina)

Dicen que las apariencias engañan. Al verla no es tan difícil imaginar en qué podría llegar a estar pensando; su mensaje no es directo, hay que saber descifrarlo. Eso es lo que uno intuye.


Su sonrisa apenas se dibuja y, forzada, despierta sospechas de tristeza que se hacen más firmes si se pone atención en su mirada; esa que escapa a la mirada del otro, esa que no casualmente tiene una sombra encima, esa que perdida y agónica no mira nada en especial.

A su lado una mujer más simpática, de ojos grandes y graciosos, como dándole ánimo, la abraza maternalmente rodeando sus hombros y la estrecha contra sí; quizás con la intención de contagiarle su alegría o de transmitirle esperanzas. Sus rasgos son cálidos, refinados, en algo se parecen.

De fondo se ve más gente que, reunida alrededor de una mesa, al costado de una parrilla, espera que sirvan un asado muy tentador por cierto. Hay grandes, chiquitos, más de una generación allí reunida. Parece que festejan algún cumpleaños o aniversario; todos se muestran contentos y felices de estar juntos con aquel propósito. Sin embargo, si uno la observa fijamente, sus ojos como mirando el suelo, su cabello desarreglado y su palidez, indican que la felicidad en ella no es tan cotidiana. El día está soleado y la ropa que visten hace suponer que el otoño esta despidiéndose. Pero el frío logra guarecerse en otro lado, se adueña en esta ocasión del alma, del espíritu y de la esencia de este cuadro.Yo creo que aún rodeada de gente ella se siente sola. A su lado, un hombre tan joven como ella agarra su mano con desgano y una sonrisa incómoda, tensa, evidencia que tiene el malhumor impregnado en el cuerpo. Las alianzas en su oro ya no brillan y aunque les da el sol, están opacas. A veces las palabras están demás y sólo una imagen puede decirlo todo. Ya entiendo qué es lo que falta, lo que se fue, lo que ya no está. Ahora es más comprensible todo. El tiempo lo confirmaría; se les había escapado el amor mucho antes. No habría más fotos para ellos.